martes, 15 de junio de 2010

Le chocolat

Le dedico ésta entrada a uno de los más grandes deleites al paladar.
Obsesión,adicción, placer y felicidad condesadas en esa única y solmne presentación:
Chocolate.
Inconfundible, delicioso, siempre acompañante de los paladares más exigentes.

MULTIFACÉTICO POR EXCELENCIA. La mayoría de nosotros lo hemos consumido en al menos una de sus múltiples presentaciones.
El chocolate ha sido siempre de tendencia aristocrática y su consumo se remonta a la tradición precolombina de nuestro país. En determinado momento de nuestra historia, y gracias a su delicioso y penetrante sabor, el cacao, que es por supuesto el alma de nuestra amada delicia, fué usado como moneda, por lo cual, sólo aquellos sobrados de riquezas podría degustar un poco de éste manjar. Era, literalmente, como deshacer oro en una taza para poder beberlo. La primera receta de chocolate, era completamente diferente a lo que nosotros estamos acostumbrados a degustar. Era extremadamente picante y sin una pizca de azúcar.
Cuando la época de la colonia, la ya amplia gastronomía europea encontró een el cacao la fuente de inspiración culinaria más grande hasta ahora encontrada por la humanidad.El mestizaje culinario dió como frutos muchos platos, entre ellos nuestro emblemático mole, y una bebida que se hizo particularmente famosa en Europa, y posteriormente, en el mundo.
Los europeos, quienes despreciaban , pero paradójicamente se sentían atraídos por la cultura indígena, decidieron darle un vuelco total a dicha bebida. Decidieron mezclarlo con leche, azúcar y presentar la bebida caliente.
La simplicidad de su nombre, venido del vocablo indígena Chocolátl, hizó interesante probarlo, su sabor, imposible dejarlo, su aroma, imposible olvidarlo. Pronto, se convirtió en la bebida oficial de las cortes de muchos países, como España e Inglaterra, causando fascinación y dando conotaciones clasisistas, de nuevo, a la famosa bebida, cuyo maridaje favorito era pásterie dulce.

Aquí, en América latina, su acompañamiento es muy diferente. En pocos lugares se concebirá un maridaje tan peculiar, en donde la comida de la nobleza, se mezcla con la de la pleve. En colombia, se acompaña con queso, que se derrite en la misma cucharilla que acompañó al chocolate, y en México, hsta antes de la entrada abierta de las galletas, se acompañaba con tamales.

Posteriormente, gracias alapasión sucitada por dicha bebida, comenzaron otras presentaciones, como las tablillas, trufas, cocoa en polvo, etc., todas futos de la gastronomía europea...

Mañana prometo seguir con ésta dulce historia...
Hasta pronto!

1 comentarios:

Anna d'Auvergne dijo...

Que dulce artículo *-* (ok, dejo las bromas xD)
Creo que ya una vez leí sobre esto..
Fantástico!!
AMO el chocolate..

Saludos.. n.n

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